jueves, 6 de febrero de 2014

Voy a seguir luchando.

Estoy cansada del miedo, del miedo a ser grande y a ser pequeña, del miedo al miedo.
Estoy cansada de la culpa, de la culpa por ser grande y por ser pequeña, de la culpa por la culpa, y de la culpa por sentirme culpable.
Y estoy cansada de las propias contradiciones que eso hacen, de lo que grito callando, de que me siga doliendo, lo que digo que ya está curado, de todos esos secretos de los que soy inconscientemente consciente.
Quiero quitarme el miedo, la culpa y las contradicciones, quiero ser consciente de los secretos, de lo que duele, de lo que puedo. Quiero seguir creciendo y saber que las heridas sanan y las cicatrices son de piel más dura.
Quiero que el pasado, no pese, supongo que ese es uno de mis mayores problemas, el pasado, el pasado que he ocultado, que he guardado y callado, que se ha ido acumulando y haciendo grande, que se ha ido clavando y haciendo daño, todos tenemos ese pasado inconsciente, ese recuerdo que intentamos convertir en mentira, en ilusión, en imaginación, pero que es tan real como el dolor que nos está haciendo pasar.
Necesito sacar esas espinitas que hicieron una herida que el tiempo ha infectado.
Necesito saber quien soy, saber que soy un resultado de todo por lo que he ido pasando.
Hacerme consciente de cada detalle, asumir la responsabilidad y dejar de ocultar y tapar.
Quiero crecer y seguir luchando, luchar de verdad, por mi y por todas las personas que están a mi lado, por mi y por todas las personas que están en mi situación y necesitan el empujón que las lance al vacío y las haga aprender a volar.
Voy a gritar todo lo que he callado, voy a recoger mis piezas y ha construir lo que soy, lo que siento.