Me perdí en un cruce de miradas, en el intercambio de almas. Me desprotegí y por un tiempo creí que permanecería intacta, daban igual los golpes, recogía los pedazos que tú rompías y mi mente se empeñaba en esparcir, los remendaba con buenas caras y palabras de autoconvencimiento, y ahora... será que todos esos pedazos no han aguantado cuando ha flaqueado la sonrisa y pesan demasiado las automentiras que no dejan de tirar bocaos cuando intento dejar a mi mente dormida, y de tantos bocaos ha decidido atacar, tomar la posesión del caos y clavarme los pedacitos que yo creía haber arreglado.
Me empeñe en no sentir dolor. Y deje de sentir. Se me empaño el no sentir dolor, se me condensaron las sonrisas, se me deshizo la valentía, que había cosido con fuerza y ganas. Se me empañaron los días con todas las noches que había evitado, ardió la luna de tantos soles mentirosos que la habían quemado.
viernes, 22 de marzo de 2013
Soy.
Soy esos monstruos que devoraron mi ser, esas mil puñaladitas que tape con sonrisas, esa fragilidad que disfrace de valentía, soy las hogueras que nunca llegan a ser cenizas, la caída que nunca llega al fondo. Soy la esperanza de volver a ser lo que nunca fuí.
miércoles, 20 de marzo de 2013
Huída.
Planeo la huída, arder con todo, recontruirme de las cenizas, pero de que serviría contruir con lo mismo que me hizo romperme.
Planeo la huída, arder con todo, que vuelen las cenizas, pero de que serviría perderme y no usar lo que me rompió para hacerme más fuerte.
Planeo la huída, arder con todo, y no consumirme, quemar al monstruo y suplicar porque sus cenizas lleguen lejos, muy lejos, que se pierdan y nunca me encuentren.
Planeo la huída, arder con todo, y no consumirme, quemar al monstruo y utilizar sus cenizas para hacerme más fuerte, para poner parches en el pasado y no caerme por los vacíos que hizo el daño.
Planeo la huída, arder en mi mente.
Planeo la huída, arder con todo, que vuelen las cenizas, pero de que serviría perderme y no usar lo que me rompió para hacerme más fuerte.
Planeo la huída, arder con todo, y no consumirme, quemar al monstruo y suplicar porque sus cenizas lleguen lejos, muy lejos, que se pierdan y nunca me encuentren.
Planeo la huída, arder con todo, y no consumirme, quemar al monstruo y utilizar sus cenizas para hacerme más fuerte, para poner parches en el pasado y no caerme por los vacíos que hizo el daño.
Planeo la huída, arder en mi mente.
No me des los buenos días princesa, Yo, me haré los buenos días hombreton.
Tal vez anoche me mate al meterme en la cama, quizás mi mente sintió vertigo y se tiro al precipicio, esperando tocar fondo, que no amaneciera, pero esperando más aún, más en el fondo, que el sol tirase de la vida que se escondía entre ese caos de autodestrución.
Amanece, lentamente, siempre antes la mente, y recorro cada rincón, con miedo, sin saber si hoy sobre(o)viviré. Si tendré la fuerza para controlar a ese monstruo que ahora vive dentro de mi, para encontrarme y equilibrar.
Hoy me encuentro, tiro de mi, me agarro fuerte porque no se cuando volveré a perderme, sonrió con miedo, vivo con miedo... porque no sabes cuando el monstruo volverá a llevarte al precipicio, porque ese simple pensamiento ya te hace sentir vértigo y vuelves a agarrarte a la cordura, a las metas, a no volver a ser eso que tanto odias, que no eres débil...
Amanece, lentamente, siempre antes la mente, y recorro cada rincón, con miedo, sin saber si hoy sobre(o)viviré. Si tendré la fuerza para controlar a ese monstruo que ahora vive dentro de mi, para encontrarme y equilibrar.
Hoy me encuentro, tiro de mi, me agarro fuerte porque no se cuando volveré a perderme, sonrió con miedo, vivo con miedo... porque no sabes cuando el monstruo volverá a llevarte al precipicio, porque ese simple pensamiento ya te hace sentir vértigo y vuelves a agarrarte a la cordura, a las metas, a no volver a ser eso que tanto odias, que no eres débil...
martes, 19 de marzo de 2013
.
El problema es tener más claro lo que pudo haber sido que lo que es. El dolor es no ver solución a algo que tú no has hecho. La mierda es sentir culpa por cada cobardía, cada caricia con tacto de hostia, cada beso con sabor a mordisco, cada promesa de mentiras.
No sé.
No sé muy bien como empezar, como seguir , ni mucho menos como acabar. Tal vez esto solo es el intento de supervivencia de una mente suicida, de unas ideas que se resisten a morir.
Nunca fue mi especialidad expresarme, solo tenía cierto don para colocar palabras clave entre silencios, para colar sonrisas entre besos y gritar con la mirada todo lo que llevo dentro, todo ese caos inexplicable que me ahoga.
Quizás haya huido de las letras por el miedo a que me vuelvan a atrapar y den orden a este caos mental. Quizás no quiera encontrar el equilibrio ni saber que mierdas pasa aquí dentro. Quizás tenga miedo de decirme a mi misma lo que mi mente grita. Quizás sea tan cobarde como mentirosa mi valentía.
Solo quiero dejarme fluir, sentir como aún queda algo de vida en esta respiración, en estos dedos tecleando, en esta cabeza dictando... sentir que aún arrastrandome hay una pequeña posibilidad de levantarme si encuentro las ganas, si tengo un poco de fuerza.
Necesito darle sentido a este inhalar y exhalar, al latido acompasado y la rutina asumida.
¿Cuándo me perdí? ¿Me perdí o nunca hubo nada? Tal vez este buscando un orden que no existe, una persona que nunca vivió.
Nunca fue mi especialidad expresarme, solo tenía cierto don para colocar palabras clave entre silencios, para colar sonrisas entre besos y gritar con la mirada todo lo que llevo dentro, todo ese caos inexplicable que me ahoga.
Quizás haya huido de las letras por el miedo a que me vuelvan a atrapar y den orden a este caos mental. Quizás no quiera encontrar el equilibrio ni saber que mierdas pasa aquí dentro. Quizás tenga miedo de decirme a mi misma lo que mi mente grita. Quizás sea tan cobarde como mentirosa mi valentía.
Solo quiero dejarme fluir, sentir como aún queda algo de vida en esta respiración, en estos dedos tecleando, en esta cabeza dictando... sentir que aún arrastrandome hay una pequeña posibilidad de levantarme si encuentro las ganas, si tengo un poco de fuerza.
Necesito darle sentido a este inhalar y exhalar, al latido acompasado y la rutina asumida.
¿Cuándo me perdí? ¿Me perdí o nunca hubo nada? Tal vez este buscando un orden que no existe, una persona que nunca vivió.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)