domingo, 3 de noviembre de 2013

...

Un día, te despiertas, no llegas a abrir los ojos, te arrastras por tu mente, te deslizas por lo que ha pasado, por saber que te ha llevado a donde estás, buscas que fue ayer, y no te encuentras, te arrastras... un poco más, te deslizas suavemente por un ayer más amplio, y no sabes donde estás. ¿Quién eres?, si, sigues metida en la cama, tapada, metes la cabeza entre las sábanas, respiras, notas el calor de estar viva, ¿pero lo estás?, vuelves a arrastrarte por tu mente...buscas una razón para despertar, para abrir los ojos y enfrentarte a lo que haya ahí fuera, para poenrte en pie y poder ser la persona que los demás creen saber que eres, tal vez te estén esperando. No hay nada, nada que te de ese impulso para moverte. ¿Quieres llorar? No, eso sería sentir algo, y no sientes nada. Poruqe lo has sentido todo, porque día tras día has sentido que te rompías y has creído que te recomponías, has disfrazado de acero el puto tercipelo, te has rasgado y destrozado, para sentir lo que sienten los demás, te has puesto en el lugar de los que nunca han pensado en ti, has empatizado con quien te ha tirado a matar, y te has creído que eso te salvaría, y eh, te han dado, y ahora no puedes despertar.
¿Dolor? no, no lo sé. Me vuelvo a arrastrar...¿Que coño paso ayer?, quien era yo antes de meterme en esta cama, ¿Con qué esperanzas me metí? ¿Pensé en volver a salir?

..

Supongo que lo que yo quería contar era o es, lo que se siente al no sentir nada por sentirlo todo, no es uno de esos enrevesamientos poéticos que se ponen sin más, solo buscando embellecer. Es una realidad, la mia. Os quiero transmitir lo que pasa por mi cabeza cuando está en blanco, poruqe he entendido que el blanco surge del caos de meclar todos los colores y no poder separarlos. Eso, supongo que es en nlo que me he convertido yo. Caos, y podría intentar seguir un orden crono-lógico, pero que lógica tiene que todo lo que me ha ido pasando no haya generado nada hasta que me ha dejado de pasar. Que maldita lógica tiene que ahora que todo debería estar bien, sea al revés. Y el revés no es que todo este mal. Es que no esté. Que no sepa quien soy, donde estoy, ni a donde mierdas voy.

.

Música clásica, con instrumentos de cuerda, siempre he pensando que son más fríos, no necesitan una parte de ti para sonar, puedes cargarlos emocionalmente , sin miedo a que noten que estás rompiendote. Música alta, tan alta que no oiga el sonido que hacen mis manos al vaciarse en el papel. Empezar una y otra vez, borrar, rescribir, tachar, volver a empezar, seguir, correr hacia el punto, no querer llegar al final, entrar en el juego al que invitan tus oídos. Porque cuando te pones música y no tienes claro lo que quieres escribir, solo te dejas llevar por lo que te hacen sentir.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Tirale bocaos al mundo entero.

Ese empeño de no ser el segundo plato os ciega, ¿Preferís ser el principal?
Yo siempre he aspirado a ser el postre, será por eso de poder ser el punto final, por sentir el poder de hacerte olvidar, el gusto del resto de la comida y que te centras en disfrutar el cambio, marcar la diferencia, ser el punto, más bien y a parte.

Y así quise ser yo, el final de todos y cada uno de tus precipicios, la razón de convertir todas tus pontencialidades en realidad, la que esperaba sin miedo a perder su esencia, mientras te veía disfrutar avanzando, siempre con miedo de que decidierás quedarte a medio camino o torcer hacia el café, quien sabe, lo mismo no necesitabas ese endulzar cada uno de los golpes que te diste al caminar.
Sigo aquí, sintiendo el frío, soñando con el calor de tus labios y esa magia que tienen de poder hacerme formar parte de ti.
Quiero ser quien de sentido a cada bocado que diste y te dieron. Calmar tu búsqueda infinita y ofrecerte el cambio que andas necesitando.