domingo, 16 de marzo de 2014

Escribo porque siento.

Hay días que cuestan más, que parece que la cuesta arriba se ha inclinado y voy hacia atrás.
Te imagino rodeado de las sonrisas que a mi se me rompían, y no puedo pensar en que eso será lo que te haga feliz, sino en que eso es lo que te hará olvidar.
El adiós entre las líneas que no nos atrevimos a pronunciar, yo siempre esperando que solo fuese un hasta luego, verte aparecer de repente, con las ganas de conseguirlo, de cambiar, y el único cambio que debo perseguir es el mio.
Que no sé por donde cogerme si no son tus manos las que vienen a agarrarme, que no sé como empezar a construir, porque no acabo de derrumbarme, y tal vez este esperando que sean las lágrimas las que limpien las cenizas que quedaron de todo lo que fui(mos).
Y estallo por dentro y me rompo, y me descompongo y me deshago, pero no logro acabar con la angustia que se abraza a cada parte de mi ser, y quiero salir corriendo, pero no tengo destino y me quedo sentada, quiero gritar pero me he quedado sin palabras.
Necesitaba que todo saliese perfecto, te necesitaba volviendo y demostrandome lo que imaginaba, te necesitaba aquí sosteniendome, necesitaba que al rompernos fueramos lo que nunca habíamos sido. Te necesito, joder. Pero no a ti, sino a la idea que me he creado, al principe que vendría corriendo cuando me viese alejarme, al que me obligara a quedarme y recogiera mis trozos para darmelos, se alejara un poco y me animase a construirme. Necesitaba que fueses lo que imaginaba, necesito que todo salga como pensaba, y no hay nada, me he quedado con mis ganas mordiendome por dentro, rompiendo todo lo que intento.

domingo, 9 de marzo de 2014

Te he axfisiado cansada de tanto pintarte.

He creído en las princesas, he creído ser una de ellas, frágil y sumisa, indecisa y devota de cada palabra de tus labios.
He creído en los príncipes, he creído en su valentía y decisión, en su absoluta credibilidad y su perfección.
He creído en los cuentos, he creído en la felicidad, en justificar lo injustificable, en cerar los ojos y reescribir los pasajes que no me cuadraban.
Me he perdido para encontrarte, te he axfisiado cansada de tanto pintarte de azul y que siempre se borrase.
Siempre he ido de rebelde, me intentaba disfrazar de ogro que comía princesas, para ocultar mi debilidad. Pero tú bien sabías quien era. Tú también te has intentado rebelar, dejando que la pintura se borrase, era tu forma de gritar, no soy el príncipe del que crees enamorarte, pero te has dejado axfisiar.
Se ha destruído el cuento, ya no quedan hojas que llenar de tachones y borrones. Ya no quedan capítulos que intentar cerrar, volviendo siempre ha dejar notas a pie de página a destiempo.

¿Dónde está el Amor que tanto hemos hecho? Quizás solo fue sexo.

No consigo sentirme vacía, me siento terriblemente llena de nadas, y es que las mentiras, las desvalorizaciones, las sustituciones, los desprecios, son nada. Y así me siento.
Siento, que no es que haya dado todo lo que tenía, sino que he dado todo lo que sentía, todo lo que soy, tanto, que me he perdido. Me vacíe y me llené de todo lo que me dabas, lo cual moldeaba y pintaba para que fuese de los colores que más me gustaban. Y ahora, mis lágrimas han corrido la pintura y han limpiado el perfume, ha salido la mierda, de la que me había construido. No soy barro moldeable, soy mierda, que se esparce por cada pensamiento que intento llevar a buen camino.
Tal vez, nunca me insultaste, pero dolieron todas esas palabras dichas a destiempo. Y eso quieres seguir haciendo, poniendo mis necesidades a la epera de tu tiempo. ¿Y dónde mierdas está el maldito tiempo en el que yo te he necesitado? ¿Dónde están las ganas de salvarme cuando no puedo respirar? Te has girado, has mirado hacia otro lado y has buscado otro mar donde nadar, mientras yo me ahogaba en el que habiamos creado. No has corrido ha echarme una mano, y quizás eso es lo que tengo que asumir, que nunca has estado cuando te he necesitado, nunca he sido prioridad en el mapa de tus necesidades. Nunca lo fuimos.
Me comen los nervios y amenazan con tirarme al fondo, con hacerme caer de nuevo al agujero en el que estoy trepando. Y quizás, nunca he trepado, solo he reptado buceando entre lágrimas del pasado.
Nunca has sido capaz de gritar, aquí estamos, ante el mundo. Yo no he hecho más que dejarlo escrito en cada paso que daba por mi vida.
Cuando me has visto caer, me has empujado para que me fuese un poco más abajo. Sabes perfectamente lo que me hace deshacerme, y lo has puesto en frente mia cuando menos podía aguantarlo.
¿Dónde está el Amor que tanto hemos dicho hacer? Ah, tal vez solo fue sexo.