sábado, 25 de abril de 2015

Vuelvo y me voy, porque sigo.

Puedo ir y venir, puedo volver sin haberme ido e irme sin haber llegado.
Tiendo a sentir más las faltas, que lo que tengo, porque nada me pertenece hasta que lo pierdo, por eso el estar llena de los vacíos, la ingravidez de lo pesado, que una mente pese más que un cuerpo, la eterna contradicción extrema.
Hurgar en las heridas, destaparlas, avivarlas, sentir la carne viva. Y que aún así, digan que vivir es reconstruirte, dejar las heridas morir, borrar sus huellas, esconder las cicatrices de la piel nueva.

Y cuando me dijo que le gustaban las ruinas porque en las grietas crecían flores, supe que el mayor error de las Personas es reconstruir lo roto sin dejar que lo nuevo florezca de entre los restos que les sirven de base.
Me saldrá una sonrisa de cada caricia que le des a mis cicatrices, me saldrá un abrazo de cada lágrima, un comienzo de cada despedida.