Tal vez anoche me mate al meterme en la cama, quizás mi mente sintió vertigo y se tiro al precipicio, esperando tocar fondo, que no amaneciera, pero esperando más aún, más en el fondo, que el sol tirase de la vida que se escondía entre ese caos de autodestrución.
Amanece, lentamente, siempre antes la mente, y recorro cada rincón, con miedo, sin saber si hoy sobre(o)viviré. Si tendré la fuerza para controlar a ese monstruo que ahora vive dentro de mi, para encontrarme y equilibrar.
Hoy me encuentro, tiro de mi, me agarro fuerte porque no se cuando volveré a perderme, sonrió con miedo, vivo con miedo... porque no sabes cuando el monstruo volverá a llevarte al precipicio, porque ese simple pensamiento ya te hace sentir vértigo y vuelves a agarrarte a la cordura, a las metas, a no volver a ser eso que tanto odias, que no eres débil...
No hay comentarios:
Publicar un comentario