Hay días que cuestan más, que parece que la cuesta arriba se ha inclinado y voy hacia atrás.
Te
imagino rodeado de las sonrisas que a mi se me rompían, y no puedo
pensar en que eso será lo que te haga feliz, sino en que eso es lo que
te hará olvidar.
El adiós entre las líneas que no nos atrevimos a
pronunciar, yo siempre esperando que solo fuese un hasta luego, verte
aparecer de repente, con las ganas de conseguirlo, de cambiar, y el
único cambio que debo perseguir es el mio.
Que no sé por donde
cogerme si no son tus manos las que vienen a agarrarme, que no sé como
empezar a construir, porque no acabo de derrumbarme, y tal vez este
esperando que sean las lágrimas las que limpien las cenizas que quedaron
de todo lo que fui(mos).
Y estallo por dentro y me rompo, y me
descompongo y me deshago, pero no logro acabar con la angustia que se
abraza a cada parte de mi ser, y quiero salir corriendo, pero no tengo
destino y me quedo sentada, quiero gritar pero me he quedado sin
palabras.
Necesitaba que todo saliese perfecto, te necesitaba
volviendo y demostrandome lo que imaginaba, te necesitaba aquí
sosteniendome, necesitaba que al rompernos fueramos lo que nunca
habíamos sido. Te necesito, joder. Pero no a ti, sino a la idea que me
he creado, al principe que vendría corriendo cuando me viese alejarme,
al que me obligara a quedarme y recogiera mis trozos para darmelos, se
alejara un poco y me animase a construirme. Necesitaba que fueses lo que
imaginaba, necesito que todo salga como pensaba, y no hay nada, me he
quedado con mis ganas mordiendome por dentro, rompiendo todo lo que
intento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario