martes, 2 de abril de 2013
Como niños.
Siempre temía encontrar monstruos debajos de la cama o dentro del armario, o que quizás dejara una rendija abierta en la ventana, un poco subida la persiana y se colarán, luego descubrí que los peores monstruos los creaba yo y estaban dentro de mi y fuí creciendo, alimentándolos, cuidándolos y mimándolos, sin saber muy bien si ellos eran yo, yo era ellos o eramos nosotros yo. Y es que nos creemos adultos si ''controlamos'' nuestros monstruos. Hasta que te das cuenta que son ellos quienes te controlan a ti y en un intento desesperado huyes a tu infancia de nuevo y quieres meterlos debajo de la cama, sacartelos y esconderlos en el armario, dejarlos donde no los puedas ver, como cuando te decían que limpiarás y guardabas la mierda donde no se viese, eso intentas con tus monstruos con tu mierda, taparla, esconderla, no mirarla, pero... esta mierda son mosntruos, estos monstruos saben donde esconderse, ese escondite eres tú. Tú eres esa mierda de monstruos escondidos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario