A ti te gusta esperar, a mi me encanta llegar tarde. Retarte, hacerme de rogar, estirar cada minuto y convertirlo en laberintos de historias, pero tú no te quedas atrás no osas llamarme, ni empujarme, ni si quiera tirar de los minutos para ir un poco más delante y no esperar tanto. Nos encanta la imposibilidad de ser, el ser imposibles. El saber que podríamos ser todo pero que lo más difícil es serlo siendo nada. Y me paseo por tu mente, descalza, para que no te enteres, pero dejando bordao a besos todos los recovecos que voy encontrando para que siempre me pienses. Y juego a susurrarte para que me busques, para volverte loco, pero no cedes y enloquezco yo queriendo encontrarme o encontrarte o encontrarnos, no sé. Supongo que adoro esta imposibilidad y que siempre Amaré los retos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario