jueves, 25 de julio de 2013

Abrazos que saben a sexo.

Miradas que hablan de intimidad. Podría explicarme pero se que me has entendido ya. No necesito las manos para acariciarte, ni un beso para rozar tus labios. A mi lo que me gusta es que mi imagen se pasee por tu buhardilla que tiene vistas a un futuro, a mi lo que me encanta es ir amueblando los rincones de tu mente con las palabras que me callo, saber que estoy a tu lado aunque este por ahí arriba enredando, mi recuerdo en tu pensamiento. Y desatar las tormentas cuando me pongo a jugar con el pasado y revuelvo con la imaginación para recrear lo que nos hubiese gustado, y aunque no me guste llover, a veces me deshago y dejo que las gotas repiqueteen en tus cristales pero siempre por dentro, que no haya más que una niebla en tus ojos cansados, porque supongo que paso de pasar, y por eso te peso, y te aseguro que es el único momento en que me da igual eso y me siento ligera p(e)a(s)e(ando) por tu cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario