Muchas veces he escuchado a profesioanles de lo psi decir que algunas enfermedades mentales son como cánceres mentales.
Que una idea, un sentimiento, pensamiento... se reproduce en el cerebro, hasta bloquearlo o modificarlo y movernos a destrozar nuestro cuerpo.
Pues yo vengo a comentarles, que no creo que tengamos un cáncer mental, que más bien es un SIDA, una clara enfermedad de trasmisión social.
El cáncer está aceptado socialmente, incluso nos produce pena y rabia, victimizamos al enfermx y le cuidamos.
Sin embargo, el sida sigue siendo tabú, nos da miedo, culpabilizamos a sus enfermos y cuando nos lo cuentan nos supone una carga, e incluso enfado. Que nos lo hemos buscado, que todxs tenemos las mismas situaciones y solo a unxs pocxs nos pasan estas cosas, por descuidaxs.
Así que, si, tenemos una enfermedad de trasmisión social, con todas las de la ley, somos tabú, no se nos nota excepto que estemos en un punto extremo, estamos medicadxs, hasta las trancas, para sobrevivir, la etiqueta que nos ponen es tantantan pesada, que cada vez que tenemos realaciones sentimos la necesidad de contarlo, que creemos que ocultamos y mentimos si no mostramos nuestras 'enfermedades', y es que cuando penetran (o penetramos) en nuestras (sus) vidas, creemos que les vamos a contagiar irremediablemente, de hecho como bajemos la guardia corremos el temible riesgo de cargar con nuestra enfermedad y su reflejo en la persona, vamos, que somatiza hasta nuestras alucinaciones.
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